viernes, 7 de agosto de 2009

La balsa de la Medusa

Santiago, 07-08-2009
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Carlos me lo propuso. Leer a Claudia me ha convencido. Ahí va un relato de esos pequeños:
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La balsa de la Medusa
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Sigo siendo un cadáver todavía caliente sobre la balsa. Géricault me concibió así y no se lo reprocho. No lo hago porque, al fin y al cabo, me conservo. Y porque seguramente te sobreviva. No puedo hacerlo, porque él me legó algo que tú apenas evocas: un instante perpetuo.

Sé que me miras. Mi padre me abraza y sé que te mira. Lo sé porque muchos lo han comentado antes, al posarse frente al lienzo. “Sólo se le cae la inmensidad”, afirmas hundiendo tus ojos en su mirada insondable. Dudo que sepas lo que es eso. Lo dudo, sí. Y dudo que te conmueva cualquier óleo que no esté pincelado al color de tu propia mierda.

No, no ceso. Me dilato en el abismo. Junto a esos cuerpos que yacen a mi alrededor y aquellos hombres que atisban una quimera. Continúo siendo, a pesar del mar o del viento, un cadáver todavía caliente que sobrevive al tiempo.Por favor, no me envidies.
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Sindbad__

2 comentarios:

  1. me encantó, muchas gracias por compartir tu magia!!

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  2. Gracias. Tú tienes un poco la culpa de que esté aquí. Pero no es nada especial.

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